miércoles, 11 de julio de 2012

Review hoteles

Para terminar voy a hacer una breve descripción de los hoteles en los que nos alojamos por si le puede servir de ayuda a alguien.

Para todos seguimos 4 requisitos imprescindibles: baño privado (el baño compartido es muy habitual en Japón), cerca de la estación de tren, cerca de las atracciones turísticas y lo más barato posible. En general hay que tener en cuenta que el alojamiento en Japón es tirando a caro y que las habitaciones suelen ser pequeñas y los cuartos de baño enanos.

Una recomendación muy importante: cuando hagáis un reserva insistid todo lo posible en que la habitación sea de NO FUMADOR. En caso de no decir nada te la dan de fumador y es realmente asqueroso.


Kyoto: Econo-Inn Kyoto


Está bastante bien ubicado: A un paseo de la estación de tren y a 2 o 3 paradas de autobús de la estación de autobús. Algunas visitas se pueden hacer andando desde el hotel, pero es imprescindible coger el tren/autobús para la mayoría. Baño enano. Café, té y agua hirviendo gratis y un supermercado justo en frente. Internet por cable gratis en la zona común.

Es un poco viejo y cutrecillo, podría compararse con un hotel de 2*. El baño muy angosto para personas grandes.

Para nosotros fue perfecto pero no se lo recomendaría a cualquiera. Es ideal para "viajeros un poco curtidos" y que no esperen lujos.


Precio aprox: 50€



Hiroshima: Hana Hostel


Está al lado de la estación. Se puede ir andando a casi todas partes, pero si se va con prisa mejor coger el tranvía. Hay muchos restaurantes y tiendas en a estación de tren.

Es una mezcla entre hotel y albergue ya que hay tanto habitaciones comunes como privadas. Elegimos este hotel por tener habitaciones tradicionales a un precio razonable. Es obligatorio ir descalzo por todo el hostel. Pese a dormir en el suelo se duerme realmente bien y es toda una experiencia. Lo que es realmente incómodo son las mesitas bajas ya que hay que estar sentado en el suelo. El baño privado, para variar, enano.

Hay wifi gratis. Tiene una cocina compartida con café y té gratis que utilizamos para desayunar. También utilizamos la nevera común y no nos desapareció nada. De los japoneses nos fiamos, pero de los occidentales que había, no :-D

Estuvimos muy satisfechos con la elección, y si tuviera que volver repetiría, pero no se lo recomendaría a cualquiera.


Precio aprox: 50€



Kobe: Toyoko Inn Kobe Sannomiya No.2


Hotel de negocios Japonés. Equivalente a un 3*. Cerca de la estación de tren de Kobe, pero a 1 parada de metro de la estación de Shinkansen. Habitación con frigorífico, kettle y wifi. Muy pequeña pero muy nueva, límpia y cómoda. El baño un poco más grande que en los anteriores hoteles.

Desayuno buffet gratis aunque bastante básico. Casi todo son cosas japonesas (miso y onigiri), pero también había café, tostadas y algún bollo.

Es un hotel sin lujos ni pretensiones, pero este sí que se lo recomendaría a cualquiera.


Precio aprox: 55€



Nagano: Toyoko Inn Nagano-eki Zenkoji-guchi


De la misma cadena que el anterior. Habitación idéntica y también muy cerca de la estación de tren. Es muy nuevo y al ser un sitio menos turístico no hablan NADA de inglés. Se llega andando al templo en un agradable paseo.

También incluye desayuno, muy parecido al de Kobe pero creo recordar que con algo más de bollería occidental.

También se lo recomendaría a cualquiera.


Precio aprox: 60€



Tokyo: Hotel Villa Fontaine Ueno


El mejor de todos los del viaje. También el más caro. Podría compararse con un 3* superior, casi 4*, cosa que se agradece bastante al final del viaje. La habitación y el baño son bastante grandes comparadas con el resto de hoteles que estuvimos. Aún así son más pequeñas de lo normal. Frigorífico, kettle y wifi gratis en la habitación.

Está a un paseo (a veces se hace un poco largo) de varias paradas de metro y de la línea Yamanote. Los alrededores no son especialmente animados, pero la zona es segura y hay bastantes restaurantes y supermercados alrededor.

Queda cerca de las zonas turísticas de Asakusa, Akihabara y Ueno. Queda bastante lejos del resto de zonas de Tokyo, pero es que Tokyo es muy grande... al estar cerca de la línea Yamanote la combinación es muy buena tanto para ir a otras zonas de Tokyo como para las excursiones de Nikko, Kamakura y Yokohama.

El desayuno es gratis y bastante aceptable. Hay pocas cosas japonesas, y además de bollos hay ensaladas y huevos duros. Eso sí, después de varios días se hace muuuy cansino...

Este hotel nos encantó y nos pareció totalmente recomendable para todo el que no le importe tener que andar 15 minutos hasta el metro/tren. Ojo, que parece una tontería pero al final del viaje con el cansancio acumulado a veces se nos hizo bastante largo este trayecto...


Precio aprox: 65€

viernes, 12 de marzo de 2010

Llamadas gratis por Internet a telefonos fijos desde un Nokia E51

EDITO: Sólo dejan hacer unas pocas llamadas completamente gratis. Después de pasar el periodo de prueba hay que cargar un saldo mínimo de 10€ para poder seguir haciendo llamadas gratuitas.

Hace poco ha salido una aplicación para Nokia que permite utilizar Skype desde el teléfono móvil... la pega es que Skype cobra por llamar a teléfonos tanto móviles como fijos.

Esto me ha recordado que hace tiempo estuve intentando configurar mi móvil para conectar con VoIPBuster, que es parecido a Skype pero con la diferencia de que las llamadas a teléfonos fijos son TOTALMENTE GRATIS. Así que, pensando en mi próximo viaje, me puse a intentarlo de nuevo y tras un par de pruebas conseguí que funcione. Tiene un poco más de retardo que desde el ordenador, pero funciona muy muy bien...

Para hacerlo funcionar seguí los siguientes pasos:
  • Descargar la aplicación VoIPBuster desde aquí.
  • Instalarla y darme de alta en el servicio.
  • Realizar una llamada de prueba desde el portátil para comprobar que realmente funciona.
Simplemente el hecho de poder hacer llamadas gratis a teléfonos fijos desde el portátil a través de una conexión de internet ya me parece todo un descubrimiento... pero la cosa no queda aquí...

Una vez registrado y probado el servicio esta es la configuración que usé en el teléfono (Nokia E51):

Menu -> Herramientas -> Ajustes -> Conexión -> Ajustes de SIP:

Creamos un nuevo perfil de SIP:
  • Nombre de modo: Voip (o oCualquier cosa descriptiva)
  • Perfil de servicio: IETF
  • Punto de acceso predeterminado: Aquí puse el SSID de la wifi de mi casa.
  • Nombre de usuario publico: sip:usuario@voipbuster.com
  • Usar compresión: No
  • Registro: Si es necesario
  • Usar seguridad: No
  • Servidor proxy:
  • - Dirección servidor: Ninguna
  • - Área: Ninguna
  • - Nombre de usuario: Ninguno
  • - Contraseña: Ninguna
  • - Permitir ruta libre: Si
  • - Tipo de transporte: UDP
  • - Puerto: 5060
  • Servidor de registro:
  • - Dirección servidor: sip:sip.voipbuster.com
  • - Area: voipbuster.com
  • - Nombre de usuario: usuario
  • - Contraseña: contraseña
  • - Tipo de transporte: UDP
  • - Puerto: 5060
Una vez configurados estos parámetros simplemente tenemos que indicar al teléfono que se conecte al servicio mediante una red wifi: Menu -> Conectividad -> Tel. Internet. Elegimos el punto de acceso y conectamos. Con esto ya podemos tanto hacer como recibir llamadas.

Para realizar una llamada marcamos el número de teléfono al que queremos llamar (o lo cogemos de la agenda), incluyendo el prefijo internacional (+34 para España) y en vez de dar a la tecla de marcado pulsamos Menu -> Opciones -> Llamar -> Llamada de Internet.

Y con esto ya estamos llamando gratis!!!

Una vez finalizada la llamada conviene desconectar la wifi del teléfono (salvo que queramos recibir llamadas, que también es posible) para no quedarnos sin batería: Menu -> Conectividad -> Tel. Internet -> Opciones -> Desconectarse del serv.

viernes, 5 de marzo de 2010

Road trip por el Oeste Americano

No hace ni 3 meses que volvimos del viaje por Japón y ni siquiera me ha dado tiempo a terminar el diario del viaje (aún me faltan los 2 últimos días), pero ya tenemos un nuevo destino a la vuelta de la esquina!!

Y es que no hay que dejar escapar las oportunidades... así que con la excusa de ir a ver a Jaime y aprovechando el puente de San José y la Semana Santa nos vamos a recorrer en coche todo lo que podamos del suroeste de Estados Unidos.

Le hemos dado mil vueltas a la planificación de la ruta, cambiándola 200 veces y al final, dejándonos aconsejar por unos y otros, nos ha quedado un recorrido bastante cañero en mi opinión (unos 4500km), pero bastante relajado si lo comparamos con las rutas que han hecho algunos amigos (7000km en 16 días, o 3000km en una semana).

Finalmente la ruta ideada es la siguiente, aunque puede sufrir muchas modificaciones sobre la marcha, dependiendo del cansancio, de la meteorología y de lo que nos apetezca en cada momento:


Día 1: Madrid - Los Angeles
Día 2: Los Angeles
Día 3: Los Angeles y Ruta 66
Día 4: Gran Cañon
Día 5: Horseshoe Bend, Antelope Canyon y Monument Valley
Día 6: Canyonlands y Arches
Día 7: Scenic byway 12 y Bryce
Día 8: Bryce, Zion y Las Vegas
Día 9: Las Vegas
Día 10: Las Vegas y Death Valley (ó Mojave)
Día 11: Sequoia National Park
Día 12: Yosemite National Park
Día 13: Yosemite National Park
Día 14: Santa Cruz, Carmel, Monterrey y Big Sur
Día 15: San Francisco
Día 16: San Francisco
Día 17: San Francisco
Días 18 y 19: San Francisco - Madrid

Ya tenemos los vuelos, el coche y casi todos los hoteles/moteles reservados (aunque algunas noches las dejaremos sin reservar). Me esperaré a tenerlo todo para hacer un nuevo post sobre el tema de las reservas, ya que también queremos dejar reservado un vuelo en helicóptero por el Gran Cañón, la excursión a Alcatraz y unas entradas para la NBA...

jueves, 18 de febrero de 2010

Tubo de la Zapatilla

El finde pasado volví a subir a Jaca a esquiar, pero esta vez en Candanchú. Es una estación que no termina de convencerme, pero encontramos una oferta muy barata así que decidimos acercarnos. Además le tenía unas ganas tremendas al Tubo de la Zapatilla, y tenía el presentimiento de que esta vez, por fin, iba a conseguir bajarlo.

El Tubo de la Zapatilla es, junto con Loma Verde, uno de los intinerarios fuera de pistas más famosos de Candanchú y yo diría que de todo el Pirineo. Nunca me había atrevido a bajarlo, pero este fin de semana se juntaron todas las condiciones necesarias para poder hacerlo: nieve recién caída y muuuuucho frío (la nieve se conservaba estupenda), cielo despejado y visibilidad total (imprescindible para saber por dónde vas), y, por último, la más importante de todas, la compañía de Moisi, que está como una cabra.



La primera dificultad de este itinerario es llegar hasta el comienzo de la bajada. Para llegar hay que coger el telesilla Rey Juan Carlos, desde el que, mirando a la derecha, se puede ver durante casi toda la subida el collado que da acceso al tubo.

Una vez llegamos al final del telesilla hay que salir hacia la derecha, cogiendo la pista negra "Quebrantahuesos" manteniendonos siempre lo más a la izquierda posible para no perder altura. Los últimos metros antes de llegar al comienzo de la pista son cuesta arriba, así que hay que subirlos haciendo "escalerita" o quitándose los esquís. Moisés optó por la 2ª opción y yo por la 1ª, que resultó ser la más acertada, ya que a Moisi le costaba muchísimo subir sin escurrirse (incluso a 4 patas) y luego también le costó un poco volver a ponerse los esquis. Así que, mi consejo: si hay suficiente nieve, no os quiteis los esquis.

Una vez que llegamos hasta la parte alta del collado estuvimos hablando con unas chicas que conocian el itinerario y pidiéndoles consejo para llegar sanos y salvos hasta abajo. Nos dijeron que la nieve estaba muy bien y el único consejo fué que abajo del todo intentásemos pegarnos a la valla de la pista de esqui de fondo para poder llegar hasta el telesilla sin tener que remar.



Las chicas se marcharon y allí nos quedamos solos totalmente flipados con las vistas y la pendiente. Me sorprendió que la parte alta del tubo es mucho más ancha de lo que esperaba, pero también la nieve estaba más dura de lo que pensaba, así que una cosa compensó la otra. Empezamos la bajada con muchisimo cuidado, parando cada poco para seguir flipando con las vistas y con la sensación de estar completamente solos en semejante sitio. Era gracioso ver que cada vez que parabamos nos adelantaba toda la nieve que habíamos levantado que bajaba a toda velocidad por la cuesta. Una vez llegados a este punto ya no hay marcha atrás, así que mejor andarse con ojo.

Enseguida llegamos al famoso estrechamiento, que asusta bastante, pero como la nieve estaba bastante más blanda que al principio era bastante fácil controlar la velocidad. Justo al pasar por el estrechamiento Moisi se cayó y perdió un esquí. Fué un poco complicado llegar hasta el esquí, pero al final conseguí acercárselo.


Una vez pasado el estrechamiento ya sólo quedaba disfrutar.... toda la ladera para nosotros, nieve profundísima (cada vez que apoyaba el bastón se hundía prácticamente entero en la nieve) y bastante pendiente. A partir de aquí la única preocupación es conseguir llegar al telesilla sin tener que remar. Poco después llegamos al telesilla con un subidón tremendo y bastante cansados por la tensión y porque esquiar en nieve tan profunda a mi me cansa muchísimo.


Es bastante más fácil de lo que parece y ha sido, sin duda, una de las bajadas más alucinantes que he hecho nunca.

PD: Perdón por las fotos... están hechas con el móvil que es lo único que tenía a mano, y la 1ª está robada de wikipedia y yo sólo he pintado la línea del recorrido que hicimos.

martes, 26 de enero de 2010

Finde en Jaca y Astún

El finde pasado lié a un amigo y 2 compañeros de trabajo para subirnos a Jaca y esquiar en Astún.

Salimos el viernes directamente desde el curro y llegamos a Jaca justo a tiempo para recoger las llaves del apartamento (http://www.altur5.com, uno de los apartamentos de esquí más grande que he estado nunca... 2 dormitorios, cocina independiente y tenía incluso lavadora y lavavajillas!!) y salir a cenar.

Estuvimos cenando y tomando unas cervezas en Bar Esteban (famoso por sus hamburguesas) y en el Bar Rte. La Campanilla (famoso por sus "Patata y caña, lo mejor de España"). Dimos un par de vueltas más por el pueblo, un par de cervezas más en casa y a dormir, que al día siguiente tocaba madrugar.


A las 9:30 ya estábamos en las pistas. La nieve estaba bastante dura, pero se dejaba esquiar siempre que no te salieras de las pistas. Tuvimos nubes altas durante todo el día, pero sin precipitaciones y con buena visibilidad aunque con poco contraste por las nubes. El parking se veía completo desde arriba, pero, en cambio, a penas había colas en los remontes. Poco antes de las 14:00h hicimos una breve parada para comer un bocata y seguimos esquiando hasta que cerraron los remontes.


El momento más gracioso de la mañana lo protagonizó Dani, que es daltónico, cuando mirando el mapa dijo: "joder! no hay pistas rojas!! son todas verdes!!!".

De vuelta a Jaca aprovechamos para comprar un par de cosas que nos faltaban en un supermercado de Canfranc. Pasamos la tarde en casa descansando, comiendo, bebiendo y durmiendo un poco, y a última hora volvimos a salir a dar una vuelta y tomar algo. Se nos ocurrió pasar por la pista de hielo a ver si había algo, y nos encontramos un partido de Hockey sobre hielo que nos gustó bastante. Al principio pensábamos que eran niños, por que los veíamos desde lejos, pero cuando vimos los palos y guantazos que se atizaban nos dimos cuenta de que de niños no tenían nada.

Al día siguiente llegamos a las pistas un poco antes de las 10:00h, después de recoger el apartamento y devolver las llaves. Hacía más frío que el día anterior, había mucha niebla y en el parking no había demasiada gente. Empezamos a subir y por suerte en la parte alta no había niebla, así que nos quedamos toda la mañana esquiando en la parte alta hasta que la niebla terminó de subir e invadir toda la estación. La nieve estaba mucho mejor que el día anterior y no había casi nada de gente, así que había pistas que eran una auténtica gozada. La niebla iba y venía, así que cuando decíamos "bueno, vámonos ya para casa" se quitaba la niebla y nos quedábamos otro rato, hasta que volvía a entrar una nube y se repetíamos el proceso...


Este es el track que grabó Dani. Están mezclados los 2 días y además se quedó sin pilas un par de veces. Moisi también se quedó sin pilas y su track es aún peor así que no lo pongo.


A eso de las 15:30h decidimos que ya habíamos tenido bastante y emprendimos el camino de regreso. 5h más tarde, previa parada en el McDonalds de Huesca, estábamos en Madrid.

PD: wikiloc me parece feísimo y queda fatal en el blog. Si alguien me recomienda alguna otra web parecida pero más chula se lo agradecería.

miércoles, 20 de enero de 2010

Overlay, jQuery y lightBox

Esta tarde, gracias a Peter, he descubierto que "ese efecto en el que pinchas en una foto y se abre en la misma página oscureciendose el fondo" se llama overlay. Y que es bastante sencillo implementarlo usando el famoso jQuery, del que tanto había leído y oído hablar pero nunca había usado.

Una vez descubiertas las palabras que tenía que poner en el puto google ha sido cuestión de minutos encontrar lightBox, un plugin para hacer overlays con fotos basado en jQuery, cuya principal ventaja es que es muy sencillo de integrar en blogger y que casi no tengo que modificar el código HTML actual de los posts. Y en un rato, mientras veía una peli, he conseguido hacerlo funcionar. Es bastante sencillo incluso hacer una galería con todas las fotos de la página y añadirles un texto.

Un par de fotos de prueba:

sábado, 12 de diciembre de 2009

Dia 16: Vuelta a casa

Se acabó lo que se daba, hoy era nuestro último día en Japón y a penas teníamos tiempo para hacer nada mas que desayunar e ir hasta el aerouperto.

Nos levantamos con menos prisas que otros días y estuvimos desayunando y haciendo las maletas, cosa complicada por todas las cosas que habíamos comprado. El vuelo salía a las 14:20h, pero supuestamente el aeropuerto de Narita es muy grande y complicado así que queríamos llegar con bastante tiempo de margen.

Un rato después hicimos el check-out del hotel y como vimos que hacía buen tiempo decidimos ir andando hasta la estación de tren Keisei Ueno hasta la que había un buen trecho. El trayecto se nos hizo bastante largo por ir cargando con las maletas, pero aprovechamos para comprar algún recuerdo más por el camino con los pocos yenes en efectivo que nos quedaban.

Cuando llegamos a la estación de tren los billetes de tren había que sacarlos en unas máquinas y no conseguíamos que aceptaran nuestra tarjeta de crédito... y el dinero en efectivo lo habíamos apurado tanto que no teníamos para comprar el billete. Pedimos ayuda a una mujer en información e increíblemente nos hizo poquísimo caso (normalmente los japoneses se desviven por ayudarte). Así que volvimos a intentarlo y finalmente conseguimos comprarlos con la tarjeta. La verdad es que pasamos un poco de susto pensando que nos quedábamos allí tirados X-D

Al final llegamos con muchísimo tiempo de sobra al aeropuerto así que facturamos y nos fuimos a comer nuestra última comida japonesa. Comimos unos tallarines fríos con salsa de soja y tempura de langostinos, que eran una de las cosas que me faltaban por probar. Estaban ricos, pero me quedo con los calientes.

En el mapa de la zona de restaurantes pude comprobar la impresión que habíamos tenido durante todo el viaje: en Japón hay poquísimos restaurantes de sushi. Cuando uno piensa en comida japonesa siempre le viene a la cabeza el sushi, pero a la hora de la verdad, de todos los restaurantes que hay en japón, menos del 10% son de sushi. En el aeropuerto había más de 20 restaurantes y sólo en 2 de ellos servían sushi. Supongo que la gente cuando piensa en España piensa en paella y en cambio hay muy pocas arrocerías.

A las 14:20h hora local despegamos y unas 20h después, tras una breve escala en Roma, llegamos a Madrid. Durante este trayecto intentamos dormir lo menos posible para luego tener sueño al llegar a casa... Por el camino estuvimos viendo alguna película y repasando las fotos y todos los recuerdos que nos llevávamos de este viaje.

Cuando llegamos a casa a eso de la 1 de la mañana (hora de Madrid) caímos muertos en la cama, con un gran sabor de boca del que ha sido, por el momento, el mejor viaje que hemos hecho.

FIN

viernes, 11 de diciembre de 2009

Dia 15: Tokyo - Asakusa y Shibuya

Era nuestro último día entero en Tokyo y habíamos dejado dos de las mejores zonas para hoy... después del día de lluvia que habíamos pasado necesitábamos que hoy hiciese buen día sí o sí. Así que nada más levantarnos fuimos corriendo a la ventana con los dedos cruzados y.... SIIII!! Hacía un día estupendo!!!

[foto ventana]

El plan para hoy era visitar Asakusa por la mañana y Shibuya, la zona de Tokyo que más ganas teníamos de conocer, por la tarde.


Ver Dia 14: Tokyo - Asakusa y Shibuya en un mapa más grande

Muy ilusionados por el buen día que hacía bajamos a desayunar y un rato después estábamos saliendo y cogiendo el metro hacia Asakusa. Nuevamente compramos una tarjeta de Tokyo Metro para todo el día ya que hoy íbamos a tener bastante desplazamientos.

Asakusa está muy cerca de donde teníamos el hotel, así que en un momento llegamos y nada más bajar del metro pudimos darnos cuenta de 2 cosas: era fin de semana y Asakusa es uno de los sitios más visitados de Tokyo. Aquello estaba llenísimo de gente.

Como todo el mundo, lo primero que hicimos fue dirigirnos hacia el templo Senso-ji recorriendo la calle Nakamise Dori que comienza en la Puerta Kaminari. Esta calle está llena de tiendecitas en las que venden recuerdos, así que es uno de los mejores sitios en los que comprar las típicas chorraditas para llevar a familiares y amigos o incluso para quedárnoslas nosotros de recuerdo. Una cosa que nos llamó mucho la atención en Japón es que son bastante "legales" con los precios: comprar algo en un sitio turístico no es más caro que en otros sitios, ya sean recuerdos, bebida, comida...

Como era de esperar compramos un montón de chorradas, recuerdos, regalitos y dulces típicos rellenos de pasta de judías para traer a España (nosotros estábamos hasta el gorro de la maldita pasta de judías).

Después de recorrer la calle parando en casi todas las tiendas y luchando con la marea humana llegamos al templo Senso-ji, el mayor atractivo turístico de la zona. Dice la leyenda que en el año 628 unos pescadores sacaron una estatua de Kannon del río Sumida, y que aunque la devolvían al río la estatua volvía a ellos una y otra vez, así que decidieron construir un templo en honor a la diosa Kannon. Está en restauración y tiene unos andamios, pero aún así merece mucho la pena la visita. Yo diría que es una de las visitas imprescindibles de Tokyo.

Estuvimos un rato purificandonos con el incienso, haciendo ofrendas consultando nuestro destino. Aquí se puede consultar en inglés, así que por fin pudimos enterarnos más o menos de lo que nos deparaba el destino. Incluso en inglés el mensaje es bastante críptico y está abierto a muchas interpretaciones, pero no deja de ser curioso.

Vimos una boda entre un occidental y una japonesa y nos quedamos un rato a cotillear. Resultó ser bastante entretenido... sobre todo por que el occidental no daba una y se estaba partiendo de risa.

Después estuvimos dando una vuelta por los alrededores y vimos el parque de atracciones "retro" que sale en "Mapa de los sonidos de Tokyo", una especie de sitio de apuestas de carreras de caballos que estaba lleno de gente muy muy rara y varias galerías comerciales. Para terminar volvimos dando un paseo por la orilla del río hasta llegar a "La caca dorada" y "La jarra de cerveza" (ver foto). El edifico que se ve en obras (Tokyo Sky Tree) con unas grúas será, cuando esté terminado, el edifico más alto de Japón.

Nos entró hambre así que nos metimos a comer en un restaurante minúsculo en el que vimos que comían muchos autóctonos. Comimos un Tonkatsu Ramen (ramen de cerdo) BUENÍSIMO y muy muy barato, yo creo que fue el mejor y más barato de todo el viaje... sabía bastante parecido a sopa de cocido y tenía unos buenos filetes de lomo de cerdo encima. Cocinaban a la vista (bastante curioso) y para variar, en el tiempo que nosotros comimos, cambiaron nuestros "compañeros de barra" al menos 4 veces.

Con la tripa a punto de reventar nos fuimos al hotel (estábamos al lado) a descansar un poco. Nos echamos una mini siesta y volvimos a salir.

Era pronto y a Shibuya no queríamos ir hasta por la noche así que nos acercamos a Akihabara a volver a verlo con todas las tiendas abiertas. Fue un acierto tremendo ya que había muchísimo ambiente por la calle y pudimos volver a ver con más tranquilidad algunas tiendas y entrar a otras que se nos habían quedado pendientes. Estuvimos cotilleando por la zona de segunda mano y comprando figuritas en una tienda enorme de manga. Cuando empezó a anochecer cogimos el metro rumbo a Shibuya.

Un rato después llegamos a Shibuya y salimos del metro justo en el famosísimo cruce. Es alucinante que después de llevar 15 días en Japón los neones, las pantallas gigantes, las luces, los edificios y la cantidad de gente sigan sorprendiendo como el primer día.

Puede parece una tontería, pero, entre las ganas que tenía de ir a Shibuya y que era la última noche de nuestro viaje me resultó muy muy emocionante atravesar el cruce. Incluso me emociona acordarme al volver a escribirlo...

Después de cruzar un par de veces haciendo el tonto fuimos a ver la estatua de Hachiko. Es el equivalente tokiota a la madrileña estatdua del Oso y el Madroño, o sea, el lugar donde queda todo el mundo. El problema es que hay tal cantidad de gente que no entiendo cómo se las apañan para encontrarse...

Para el que no sepa de que va o no haya visto la película, la estatua de Hachiko la construyeron por un perro que iba todos los días a esperar a su dueño a la estación. El dueño murió, pero el perro siguió, durante los siguientes 10 años, acudiendo todos los días a esperar a su dueño, aunque hiciera calor, lloviera o nevara... hasta que le llegó su propia muerte. En 1934, un año antes de morir el perro, construyeron la estatua en honor suyo y a la devoción y fidelidad hacia su dueño.

Después subimos al Starbucks que hay en la 1ª planta de uno de los edificios del cruce a ver si teníamos suerte de pillar un sitio con buenas vistas. Lo conseguimos así que nos quedamos a tomar un café. Mirar el cruce es totalmente hipnótico y podrías pasarte allí horas y horas embobado...

Después estuvimos en el centro comercial de ropa para chicas 109, que al parecer es famosísimo en todo Asia, y vienen chicas no solo de Japón (también de Corea, China, etc...) a comprar aquí. Como era sólo de chicas y la moda japonesa no le gusta mucho a Noa vimos un par de tiendas y nos marchamos.

Después fuimos a dar una vuelta por la zona de los "hoteles del amor". Es una zona llena de hoteles en los que las habitaciones se alquilan por horas y suelen estar decoradas con algún tipo en temática. Entramos a la recepción de algunos de ellos y en casi todos se puede reservar y pagar la habitación sin interactuar con nadie, para así preservar tu intimidad. En la entrada suelen tener un panel con cámaras en cada habitación. Las habitaciones ocupadas tienen la cámara apagada y en las libres puedes ver cómo es la habitación.

Para terminar el día nos fuimos a cenar a la zona Center Gai, que es la zona con más ambiente de Shibuya. No habíamos comido casi nada de carne en todo el viaje, así que tras mirar en varios sitios nos decidimos por cenar en un restaurante de carne a la parrilla en el que vimos que había muchos jóvenes japoneses haciendo cola. No hablaban nada de inglés, así que entre señas, dibujos y 4 palabras en japonés conseguimos pedir algo que no sabemos muy bien lo que era. Consistía en una especie de rejilla con carne, salsas, sopa de miso, arroz y alguna cosa más. La carne no sabíamos de qué era y no estaba nada rica... estaba dura y poco sabrosa. Al menos, como casi toda la comida en Japón, no fue nada caro.

Dimos otro paseo para comprarnos una "crepe cucurucho" de postre y bajar la comida y nos volvimos hacia el hotel, muy contentos por el día tan bueno que habíamos pasado pero también tristes por ser nuestra última noche en Japón.

Continuará...

jueves, 10 de diciembre de 2009

Japon Dia 14: Tokyo - Tsukiji y Odaiba

Hoy teníamos pensado madrugar mucho para ver la subasta de atunes en la lonja de pescado (Tsukiji) de Tokyo, que es la lonja más grande del mundo. Por suerte, el día anterior vimos en internet que durante los últimos días del año, los de mayor trabajo en la lonja, habían decidido cerrar el acceso a la subasta a no profesionales. Aún así nos decidimos a visitar la lonja, eso si, madrugando un poco menos.

Cuando nos asomamos por la ventana nos dimos cuenta de que estaba diluviando. La verdad es que tuvimos suerte porque en Japón llueve muchísimo y a nosotros sólo nos llovió 2 días en todo el viaje... Entre el madrugón, la lluvia y el cierre de la subasta salimos del hotel bastante desilusionados.

Un rato después llegamos a Tsukiji y aquello es un mercado totalmente descomunal, llenísimo de gente trabajando y con camiones, furgonetas y motocarros circulando en todas direcciones montando un caos monumental. Entre la lluvia, el agobio y que no encontrábamos la lonja estuvimos a punto de volvernos al hotel... pero tuvimos suerte y conseguimos dar con ella.






Al final mereció la pena porque nos pareció un sitio muy curioso y auténtico, y pasamos un buen rato dando vueltas esquivando gente, motocarros y haciendo fotos intentando estorbar lo menos posible. Se nota bastante que no les hace mucha ilusión los turistas cotillas, pero es normal... a mi tampoco me gustaría que viniesen a mi trabajo a estorbarme y a hacerme fotos.





Cuando decidimos que ya habíamos molestado bastante nos acercamos a ver un edificio de "apartamentos cápsula" que hay cerca de Tsukiji y que nos había llamado muchísimo la atención al verlo en internet. Es la Nakagin Capsule Tower que consiste en una columna central distribuidora y un montón de "apartamentos capsula" conectados a la columna. Se construyó en 1972 y a día de hoy tiene aspecto de estar un poco abandonado. No se puede visitar el interior, pero en la planta baja hay una "cápsula piloto" y puede verse su interior desde una ventana. La foto interior la he cogido de wikipedia.






Un rato después volvimos al hotel a desayunar y a cambiarnos de calzado y ropa, ya que nos habíamos calado con la lluvia. Estuvimos un rato pensando qué hacer y decidimos que la mejor opción era pasar el resto del día en Odaiba intentando resguardarnos de la lluvia.

Odaiba es una isla artificial llena de centros comerciales, parques de atracciones y edificios de oficinas a la que sólo se puede acceder mediante un monorail sin conductor muy curioso. También es famosa ya que aquí es donde se grababan los programas de "Humor Amarillo" (Takeshi's Castle). Ir con buen tiempo para poder pasear puede estar muy bien, pero también es una buena opción para días de lluvia, ya que puedes moverte en el monorail y estar más o menos a cubierto dentro de los centros comerciales.

Cuando llegamos a la estación del monorail compramos un billete que permite viajar todo lo que quieras durante un día. Nos pareció muy caro, pero cuesta poco más que 2 viajes, así que pensamos que para no mojarnos mucho era la mejor opción.

El monorail cruza desde Tokyo hasta Odaiba por el Rainbow bridge haciendo un giro de 270º bastante chulo y aparentemente innecesario. Las vistas desde el puente son muy buenas, pero con la niebla, la lluvia y los cristales empañados era muy difícil ver nada. Como no hay conductor, si te das prisa, puedes ir sentado en el lugar que ocuparía el conductor.

En todo japón está prohibido hablar por teléfono en el transporte público y en este monorail vimos una escena bastante curiosa: a un hombre le sonó el teléfono y contestó la llamada, al instante todo el mundo se giró y se quedó mirándole, 5 segundos después un empleado del monorail le echó la bronca y el hombre colgó de inmediato... alucinante.

Una vez en Odaiba lo primero que hicimos fue dar una vuelta por Decks Tokyo Beach y Aqua City, dos centros comerciales. En uno de ellos hay un Starbucks con unas vistas muy buenas del puente y de la bahía de Tokyo... estuvimos allí un buen rato tomando un café y disfrutando de las lluviosas vistas.



Una de las cosas que más nos gustó fue una tienda del estudio Ghibli en la que tenían un gatobus bastante grande y gracioso. Habíamos visto más tiendas de Ghibli pero ninguna con tantas cosas como esta... compramos un par de cosas y nos regalaron un origami de Totoro muy mono.

También estuvimos en un parque de atracciones cubierto con todo tipo de máquinas recreativas.
Es alucinante la cantidad de máquinas de todo tipo que tienen... había incluso un mini campo de baseball, con un lanzador de bolas virtual.

Después estuvimos en el edificio de Fuji TV, que es bastante chulo por fuera, pero por dentro no nos pareció especialmente divertido. No subimos a la bola, era muy caro y hacía un día tan malo que no se iban a disfrutar las vistas en condiciones.



Después fuimos a Venus Fort, un outlet donde casi todo lo que tenian era de marcas japonesas raras y no nos gustaba casi nada de lo que vendian. Había estado cerrado un tiempo y hoy lo re-abrían, así que estaba petadísimo de gente... El techo del centro comercial tiene una proyección y va cambiando de color simulando la luz del cielo en el exterior. Nos intentaron hacer un par de preguntas para un programa de televisión, pero nos dió vergüenza, y aunque el cámara estuvo un rato intentando convencernos (en plan muy simpático) al final conseguimos escaquearnos.

Cuando nos aburrimos de las tiendas nos acercamos a Toyota Mega Web, una especie de parque temático de Toyota, lleno de coches, simuladores de conducción y un museo de ciencia sobre las investigaciones de Toyota. Tenían varios robots... uno de ellos capaz de caminar y de tocar la trompeta, lo malo es que era un poco tarde y ya no hacía más "actuaciones" hasta el día siguiente. Los robots también tienen derecho a descansar, ¿no?

Nos entró hambre y volvimos a Aqua City, que era donde más restaurantes habíamos visto, y, además, había la típica zona con muchos restaurantes y una zona común para sentarse... así podíamos cenar cada uno comida de un restaurante distinto (McDonlads y yakisoba).

Cuando terminamos de cenar volvimos a coger el monorail y el metro. Un buen rato después llegamos al hotel, más cansados por el madrugón y por la lluvia que por otra cosa.

Aprovecho este post que es un poco más corto que los demás para poner algunas fotos de careteles que fuimos viendo durante el viaje. Viendo estos carteles te preguntas si los japoneses son muy listos, muy tontos o monos amaestrados...

[foto carteles]

Continuará...

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Japon Dia 13: Tokyo - Ueno y Shinjuku

Nuevo día en Tokyo. El plan para hoy era visitar la zona de Ueno por la mañana y Shinjuku por la tarde/noche.



Ver Dia 13: Tokyo - Ueno y Shinjuku en un mapa más grande

El plan era bastante relajado, así que madrugamos algo menos que lo habitual. Desayunamos tranquilamente en el buffet del hotel que no era demasiado variado, así que después de 4 días ya estábamos un poco aburridos.

Un rato después ya estábamos saliendo hacia el parque de Ueno al que llegaríamos andando ya que está bastante cerca de donde teníamos el hotel.

De camino al parque de Ueno decidimos pasar por el mercado/calle Ameyoko que fue el descubrimiento del día. Ameyoko, abreviatura de Ameya Yokocho, significa "calle de las tiendas de golosinas". Además "Ame" también hace referencia a "America" ya que tras la 2ªGM en esta zona se convirtió en un gran mercado negro donde se podía encontrar cantidad de productos americanos que se vendían de forma ilegal.


En su origen todas las tiendas se encontraban bajo la vías del tren de la línea Yamanote, hoy en día las tiendas siguen en ese mismo sitio pero también se han extendido por las calles adyacentes. En las tiendas vendían de todo y nos pareció muy auténtico y barato, y era realmente curioso estar en una tienda y ver cómo temblaba todo al pasar el tren por encima... así que nos gustó muchísimo esta zona. Después de pasear parando y viendo mogollón de tiendecitas llegamos a Ueno.

El parque de Ueno fue la mayor decepción de Tokyo. No es que no sea bonito, si no que el resto de parques que habíamos visto estaban tan cuidados y limpios, que este, que estaba como un parque normal, nos pareció muchísimo más feo. Además está lleno de mendigos, que aunque no suponen ningún tipo de amenaza no ayudan a hacer el sitio más bonito. Al menos es curioso ver que son, igual que todos los japoneses, limpios y ordenados y ordenan sus zapatos y barren la puerta de su chabolas.


Uno de los principales atractivos de este parque es el zoo y la gran cantidad de museos que alberga, pero no teníamos tiempo (ni ganas) de visitar ninguno.

Una vez visto el parque y sus templos y santuarios, que también estaba muy poco cuidados, decidimos volver al hotel a comer y descansar un rato. Llevábamos muchos días de viaje y el cansancio comenzaba a hacer mella, así que no venía mal descansar y echar una siestecita antes de seguir de paseo por Tokyo. Antes nos acercamos a la estación Keisei Ueno para ver los horarios del tren que tendríamos que coger para ir al aeropuerto de Tokyo un par de días más tarde, y de camino al hotel volvimos a pasar por Ameyoko.

De camino al hotel vimos unos niños muy graciosos. Es curioso que en japón, incluso en las ciudades más grandes, van niños muy pequeños solos por la calle... y casi siempre en pantalón corto y con gorro!


Con las energías renovadas después de descansar un rato volvimos a salir para pasar la tarde/noche paseando por el barrio de Shinjuku. Nuestro primer destino sería el Tocho (edificio altísimo donde está el ayuntamiento de Tokyo) y la zona de rascacielos. Esta vez cogimos el metro Toei ya que, aunque es más caro que el metro público, teniamos que atravesar Tokyo de punta a punta y la combinación era mucho mejor.

Un rato después llegamos a Tochomae, la parada de metro que hay justo debajo del edifico del ayuntamiento de Tokyo (Tocho). En esta zona (al oeste de la estación de tren de Shinjuku) se encuentran concentrados los rascacielos más importantes de Tokyo y muchos de ellos se pueden visitar de forma gratuita. También en esta zona están los hoteles más lujosos y con más renombre, como el Park Hyatt Tokyo, muy conocido, por ejemplo, por la película Lost in Translation.

En cuanto salimos de la estación de metro nos quedamos flipados con la vista del Tocho que es una mole enorme terminada en 2 torres. Hicimos unas cuantas fotos, adoptando poses de lo más variopintas para conseguir que entrase el edificio entero en el encuadre de la foto, y un rato después entramos al edificio para subir a ver las vistas desde las 2 torres.


Después subimos al Shinjuku Sumitomo Building, que no tiene mejores vistas pero es curioso ver desde aquí el edificio en el que habíamos estado un rato antes. Después nos acercamos al Shinjuku NS Building que tiene un atrio enorme bastante chulo. Por último terminamos nuestro paseo por la zona de rascacielos viendo la parte baja del Shinjuku Center Building y Cocoon Tower. Estuvimos viendo toda esta zona hasta que se hizo de noche. Había bastante trajín de gente que salía de trabajar y se iban a sus casa o tomar algo... es curioso que las calles de esta zona tienen cintas transportadoras que llevan hacia la estación de tren.


Una vez vista la zona de rascacielos (al oeste de la estación de tren) tocaba recorrer la zona Este que, en vez de ser una zona de oficinas, es una zona principalmente comercial y de ocio. También teníamos pensado cenar por esta zona cuando nos entrase hambre.

Hicimos un recorrido pasando por los sitios más típicos de esta zona: la zona de bares Yakitori, Studio Alta y alrededores, Kabukicho y Golden Gai.

La zona de bares Yakitori son un par de callejones pegados a la estación de tren. En estos bares se suele tomar cerveza y una especie de pinchos morunos bastante variados. Suelen ser de cosas raras como piel de pollo, higaditos, etc... La zona estaba bastante animada y se veían muchos "salaryman" cenando y tomando unas cervezas con los compañeros de trabajo, pero todos los menús, carteles y letreros de los bares estaban en japones y no nos enterábamos de cómo funcionaba nada, así que tras dar una vuelta seguimos paseando hacia otra zona.


Después nos acercamos hasta la puerta de Studio Alta, un centro comercial en el corazón de Shinjuku que tiene una plaza en frente y que es uno de los puntos de encuentro típicos de este barrio. Al rededor de este centro comercial están las calles típicas de Shinjuku con edificios petados de carteles luminosos. En un cruce cercano estuvimos un buen rato parados entretenidisimos simplemente viendo a la gente pasar y observando los anuncios de las pantallas gigantes. En una de ellas proyectaban un anuncio en el que salía Quentin Tarantino y, aunque vimos el anuncio como 3 o 4 veces, no conseguimos entender qué es lo que anunciaban.





Nos gustó mucho esta zona y estuvimos dando una vuelta viendo tiendas y buscando un sitio para cenar. Da gusto entrar a una tienda de electrónica y que tengan cámaras de tooooodos los modelos habidos y por haber de todas las marcas que te puedas imaginar, y que los amables empleados te quiten los seguros de las cámaras y te den baterías recién cargadas para que puedas probar lo que quieras tranquilamente... y todo esto con la mejor de las sonrisas.

Como de costumbre no sólo hay tiendas y restaurantes en los bajos de los edificios como en España, si no que hay en todas las plantas, así que hay que mirar hacia arriba y hacia abajo... y prestar atención a las entradas de los edificios donde suele haber un directorio con todos los establecimientos de las distintas plantas del edificio.


Después de un par de vueltas más decidimos quedarnos a cenar en un italiano en la 5ª planta de un edificio. Fue todo curiosísimo... desde hacer cola en la calle para coger el ascensor, salir del ascensor y estar en medio de un restaurante, ver a los japoneses sorbiendo pasta italiana como si fuese ramen, pedir a una camarera que no hablaba inglés que nos repitió 3 veces lo que habíamos pedido para asegurarse de que se había enterado bien...

Por último estuvimos dando un paseo para bajar la cena por la zona de Kabukicho y Golden Gai.

Kabukicho es una zona llena de restaurantes, bares, pubs, discotecas, pachinkos, hoteles del amor y sitios más o menos explícitos con servicios "sexuales" para ambos sexos y orientaciones sexuales... realmente curioso ver la "carta" de chicos y chicas que había en la puerta o en la fachada de estos sitios. No sé cual es el estatus legal de la prostitución en Japón, por lo que tengo entendido en algunos de estos sitios se paga simplemente por tomarse una copa con alguien y hablar un rato, pero en otros tiene pinta de que la cosa va más allá...



Y finalmente Golden Gai, un poco más al Oeste, una zona de callejones estrechos llena de bares al más puro estilo Blade Runner. La verdad es que, no se si por la hora, la zona estaba completamente desierta, y es bastante conocido que en los bares de este sitio no son muy simpáticos con los extranjeros... así que tras dar un par de vueltas nos marchamos.




Como soy un pesado y me encanta ver todo de día y de noche me empeñé en volver a ir al Tocho para ver las vistas nocturnas... así que volvimos a cruzarnos Shinjuku de punta a punta hasta llegar de nuevo a la zona Oeste. Ahora estaba completamente desierta y parecía que estaba cerrado, pero no... por una puerta se podía entrar y pudimos volver a subir. La verdad es que mereció la pena y mucho... la vista de Tokyo por la noche es alucinante y la luces rojas parpadeantes de los edificios me resultan totalmente hipnóticas... podría pasarme horas y horas mirándolas.



Cuando nos entró sueño volvimos andando hasta el metro Tochomae desde donde volvimos directamente al hotel. Para variar llegamos al hotel reventamos y caímos redondos en la cama.

Continuará...
Related Posts with Thumbnails