Mostrando entradas con la etiqueta viajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta viajes. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de julio de 2012

Review hoteles

Para terminar voy a hacer una breve descripción de los hoteles en los que nos alojamos por si le puede servir de ayuda a alguien.

Para todos seguimos 4 requisitos imprescindibles: baño privado (el baño compartido es muy habitual en Japón), cerca de la estación de tren, cerca de las atracciones turísticas y lo más barato posible. En general hay que tener en cuenta que el alojamiento en Japón es tirando a caro y que las habitaciones suelen ser pequeñas y los cuartos de baño enanos.

Una recomendación muy importante: cuando hagáis un reserva insistid todo lo posible en que la habitación sea de NO FUMADOR. En caso de no decir nada te la dan de fumador y es realmente asqueroso.


Kyoto: Econo-Inn Kyoto


Está bastante bien ubicado: A un paseo de la estación de tren y a 2 o 3 paradas de autobús de la estación de autobús. Algunas visitas se pueden hacer andando desde el hotel, pero es imprescindible coger el tren/autobús para la mayoría. Baño enano. Café, té y agua hirviendo gratis y un supermercado justo en frente. Internet por cable gratis en la zona común.

Es un poco viejo y cutrecillo, podría compararse con un hotel de 2*. El baño muy angosto para personas grandes.

Para nosotros fue perfecto pero no se lo recomendaría a cualquiera. Es ideal para "viajeros un poco curtidos" y que no esperen lujos.


Precio aprox: 50€



Hiroshima: Hana Hostel


Está al lado de la estación. Se puede ir andando a casi todas partes, pero si se va con prisa mejor coger el tranvía. Hay muchos restaurantes y tiendas en a estación de tren.

Es una mezcla entre hotel y albergue ya que hay tanto habitaciones comunes como privadas. Elegimos este hotel por tener habitaciones tradicionales a un precio razonable. Es obligatorio ir descalzo por todo el hostel. Pese a dormir en el suelo se duerme realmente bien y es toda una experiencia. Lo que es realmente incómodo son las mesitas bajas ya que hay que estar sentado en el suelo. El baño privado, para variar, enano.

Hay wifi gratis. Tiene una cocina compartida con café y té gratis que utilizamos para desayunar. También utilizamos la nevera común y no nos desapareció nada. De los japoneses nos fiamos, pero de los occidentales que había, no :-D

Estuvimos muy satisfechos con la elección, y si tuviera que volver repetiría, pero no se lo recomendaría a cualquiera.


Precio aprox: 50€



Kobe: Toyoko Inn Kobe Sannomiya No.2


Hotel de negocios Japonés. Equivalente a un 3*. Cerca de la estación de tren de Kobe, pero a 1 parada de metro de la estación de Shinkansen. Habitación con frigorífico, kettle y wifi. Muy pequeña pero muy nueva, límpia y cómoda. El baño un poco más grande que en los anteriores hoteles.

Desayuno buffet gratis aunque bastante básico. Casi todo son cosas japonesas (miso y onigiri), pero también había café, tostadas y algún bollo.

Es un hotel sin lujos ni pretensiones, pero este sí que se lo recomendaría a cualquiera.


Precio aprox: 55€



Nagano: Toyoko Inn Nagano-eki Zenkoji-guchi


De la misma cadena que el anterior. Habitación idéntica y también muy cerca de la estación de tren. Es muy nuevo y al ser un sitio menos turístico no hablan NADA de inglés. Se llega andando al templo en un agradable paseo.

También incluye desayuno, muy parecido al de Kobe pero creo recordar que con algo más de bollería occidental.

También se lo recomendaría a cualquiera.


Precio aprox: 60€



Tokyo: Hotel Villa Fontaine Ueno


El mejor de todos los del viaje. También el más caro. Podría compararse con un 3* superior, casi 4*, cosa que se agradece bastante al final del viaje. La habitación y el baño son bastante grandes comparadas con el resto de hoteles que estuvimos. Aún así son más pequeñas de lo normal. Frigorífico, kettle y wifi gratis en la habitación.

Está a un paseo (a veces se hace un poco largo) de varias paradas de metro y de la línea Yamanote. Los alrededores no son especialmente animados, pero la zona es segura y hay bastantes restaurantes y supermercados alrededor.

Queda cerca de las zonas turísticas de Asakusa, Akihabara y Ueno. Queda bastante lejos del resto de zonas de Tokyo, pero es que Tokyo es muy grande... al estar cerca de la línea Yamanote la combinación es muy buena tanto para ir a otras zonas de Tokyo como para las excursiones de Nikko, Kamakura y Yokohama.

El desayuno es gratis y bastante aceptable. Hay pocas cosas japonesas, y además de bollos hay ensaladas y huevos duros. Eso sí, después de varios días se hace muuuy cansino...

Este hotel nos encantó y nos pareció totalmente recomendable para todo el que no le importe tener que andar 15 minutos hasta el metro/tren. Ojo, que parece una tontería pero al final del viaje con el cansancio acumulado a veces se nos hizo bastante largo este trayecto...


Precio aprox: 65€

viernes, 12 de marzo de 2010

Llamadas gratis por Internet a telefonos fijos desde un Nokia E51

EDITO: Sólo dejan hacer unas pocas llamadas completamente gratis. Después de pasar el periodo de prueba hay que cargar un saldo mínimo de 10€ para poder seguir haciendo llamadas gratuitas.

Hace poco ha salido una aplicación para Nokia que permite utilizar Skype desde el teléfono móvil... la pega es que Skype cobra por llamar a teléfonos tanto móviles como fijos.

Esto me ha recordado que hace tiempo estuve intentando configurar mi móvil para conectar con VoIPBuster, que es parecido a Skype pero con la diferencia de que las llamadas a teléfonos fijos son TOTALMENTE GRATIS. Así que, pensando en mi próximo viaje, me puse a intentarlo de nuevo y tras un par de pruebas conseguí que funcione. Tiene un poco más de retardo que desde el ordenador, pero funciona muy muy bien...

Para hacerlo funcionar seguí los siguientes pasos:
  • Descargar la aplicación VoIPBuster desde aquí.
  • Instalarla y darme de alta en el servicio.
  • Realizar una llamada de prueba desde el portátil para comprobar que realmente funciona.
Simplemente el hecho de poder hacer llamadas gratis a teléfonos fijos desde el portátil a través de una conexión de internet ya me parece todo un descubrimiento... pero la cosa no queda aquí...

Una vez registrado y probado el servicio esta es la configuración que usé en el teléfono (Nokia E51):

Menu -> Herramientas -> Ajustes -> Conexión -> Ajustes de SIP:

Creamos un nuevo perfil de SIP:
  • Nombre de modo: Voip (o oCualquier cosa descriptiva)
  • Perfil de servicio: IETF
  • Punto de acceso predeterminado: Aquí puse el SSID de la wifi de mi casa.
  • Nombre de usuario publico: sip:usuario@voipbuster.com
  • Usar compresión: No
  • Registro: Si es necesario
  • Usar seguridad: No
  • Servidor proxy:
  • - Dirección servidor: Ninguna
  • - Área: Ninguna
  • - Nombre de usuario: Ninguno
  • - Contraseña: Ninguna
  • - Permitir ruta libre: Si
  • - Tipo de transporte: UDP
  • - Puerto: 5060
  • Servidor de registro:
  • - Dirección servidor: sip:sip.voipbuster.com
  • - Area: voipbuster.com
  • - Nombre de usuario: usuario
  • - Contraseña: contraseña
  • - Tipo de transporte: UDP
  • - Puerto: 5060
Una vez configurados estos parámetros simplemente tenemos que indicar al teléfono que se conecte al servicio mediante una red wifi: Menu -> Conectividad -> Tel. Internet. Elegimos el punto de acceso y conectamos. Con esto ya podemos tanto hacer como recibir llamadas.

Para realizar una llamada marcamos el número de teléfono al que queremos llamar (o lo cogemos de la agenda), incluyendo el prefijo internacional (+34 para España) y en vez de dar a la tecla de marcado pulsamos Menu -> Opciones -> Llamar -> Llamada de Internet.

Y con esto ya estamos llamando gratis!!!

Una vez finalizada la llamada conviene desconectar la wifi del teléfono (salvo que queramos recibir llamadas, que también es posible) para no quedarnos sin batería: Menu -> Conectividad -> Tel. Internet -> Opciones -> Desconectarse del serv.

viernes, 5 de marzo de 2010

Road trip por el Oeste Americano

No hace ni 3 meses que volvimos del viaje por Japón y ni siquiera me ha dado tiempo a terminar el diario del viaje (aún me faltan los 2 últimos días), pero ya tenemos un nuevo destino a la vuelta de la esquina!!

Y es que no hay que dejar escapar las oportunidades... así que con la excusa de ir a ver a Jaime y aprovechando el puente de San José y la Semana Santa nos vamos a recorrer en coche todo lo que podamos del suroeste de Estados Unidos.

Le hemos dado mil vueltas a la planificación de la ruta, cambiándola 200 veces y al final, dejándonos aconsejar por unos y otros, nos ha quedado un recorrido bastante cañero en mi opinión (unos 4500km), pero bastante relajado si lo comparamos con las rutas que han hecho algunos amigos (7000km en 16 días, o 3000km en una semana).

Finalmente la ruta ideada es la siguiente, aunque puede sufrir muchas modificaciones sobre la marcha, dependiendo del cansancio, de la meteorología y de lo que nos apetezca en cada momento:


Día 1: Madrid - Los Angeles
Día 2: Los Angeles
Día 3: Los Angeles y Ruta 66
Día 4: Gran Cañon
Día 5: Horseshoe Bend, Antelope Canyon y Monument Valley
Día 6: Canyonlands y Arches
Día 7: Scenic byway 12 y Bryce
Día 8: Bryce, Zion y Las Vegas
Día 9: Las Vegas
Día 10: Las Vegas y Death Valley (ó Mojave)
Día 11: Sequoia National Park
Día 12: Yosemite National Park
Día 13: Yosemite National Park
Día 14: Santa Cruz, Carmel, Monterrey y Big Sur
Día 15: San Francisco
Día 16: San Francisco
Día 17: San Francisco
Días 18 y 19: San Francisco - Madrid

Ya tenemos los vuelos, el coche y casi todos los hoteles/moteles reservados (aunque algunas noches las dejaremos sin reservar). Me esperaré a tenerlo todo para hacer un nuevo post sobre el tema de las reservas, ya que también queremos dejar reservado un vuelo en helicóptero por el Gran Cañón, la excursión a Alcatraz y unas entradas para la NBA...

viernes, 11 de diciembre de 2009

Dia 15: Tokyo - Asakusa y Shibuya

Era nuestro último día entero en Tokyo y habíamos dejado dos de las mejores zonas para hoy... después del día de lluvia que habíamos pasado necesitábamos que hoy hiciese buen día sí o sí. Así que nada más levantarnos fuimos corriendo a la ventana con los dedos cruzados y.... SIIII!! Hacía un día estupendo!!!

[foto ventana]

El plan para hoy era visitar Asakusa por la mañana y Shibuya, la zona de Tokyo que más ganas teníamos de conocer, por la tarde.


Ver Dia 14: Tokyo - Asakusa y Shibuya en un mapa más grande

Muy ilusionados por el buen día que hacía bajamos a desayunar y un rato después estábamos saliendo y cogiendo el metro hacia Asakusa. Nuevamente compramos una tarjeta de Tokyo Metro para todo el día ya que hoy íbamos a tener bastante desplazamientos.

Asakusa está muy cerca de donde teníamos el hotel, así que en un momento llegamos y nada más bajar del metro pudimos darnos cuenta de 2 cosas: era fin de semana y Asakusa es uno de los sitios más visitados de Tokyo. Aquello estaba llenísimo de gente.

Como todo el mundo, lo primero que hicimos fue dirigirnos hacia el templo Senso-ji recorriendo la calle Nakamise Dori que comienza en la Puerta Kaminari. Esta calle está llena de tiendecitas en las que venden recuerdos, así que es uno de los mejores sitios en los que comprar las típicas chorraditas para llevar a familiares y amigos o incluso para quedárnoslas nosotros de recuerdo. Una cosa que nos llamó mucho la atención en Japón es que son bastante "legales" con los precios: comprar algo en un sitio turístico no es más caro que en otros sitios, ya sean recuerdos, bebida, comida...

Como era de esperar compramos un montón de chorradas, recuerdos, regalitos y dulces típicos rellenos de pasta de judías para traer a España (nosotros estábamos hasta el gorro de la maldita pasta de judías).

Después de recorrer la calle parando en casi todas las tiendas y luchando con la marea humana llegamos al templo Senso-ji, el mayor atractivo turístico de la zona. Dice la leyenda que en el año 628 unos pescadores sacaron una estatua de Kannon del río Sumida, y que aunque la devolvían al río la estatua volvía a ellos una y otra vez, así que decidieron construir un templo en honor a la diosa Kannon. Está en restauración y tiene unos andamios, pero aún así merece mucho la pena la visita. Yo diría que es una de las visitas imprescindibles de Tokyo.

Estuvimos un rato purificandonos con el incienso, haciendo ofrendas consultando nuestro destino. Aquí se puede consultar en inglés, así que por fin pudimos enterarnos más o menos de lo que nos deparaba el destino. Incluso en inglés el mensaje es bastante críptico y está abierto a muchas interpretaciones, pero no deja de ser curioso.

Vimos una boda entre un occidental y una japonesa y nos quedamos un rato a cotillear. Resultó ser bastante entretenido... sobre todo por que el occidental no daba una y se estaba partiendo de risa.

Después estuvimos dando una vuelta por los alrededores y vimos el parque de atracciones "retro" que sale en "Mapa de los sonidos de Tokyo", una especie de sitio de apuestas de carreras de caballos que estaba lleno de gente muy muy rara y varias galerías comerciales. Para terminar volvimos dando un paseo por la orilla del río hasta llegar a "La caca dorada" y "La jarra de cerveza" (ver foto). El edifico que se ve en obras (Tokyo Sky Tree) con unas grúas será, cuando esté terminado, el edifico más alto de Japón.

Nos entró hambre así que nos metimos a comer en un restaurante minúsculo en el que vimos que comían muchos autóctonos. Comimos un Tonkatsu Ramen (ramen de cerdo) BUENÍSIMO y muy muy barato, yo creo que fue el mejor y más barato de todo el viaje... sabía bastante parecido a sopa de cocido y tenía unos buenos filetes de lomo de cerdo encima. Cocinaban a la vista (bastante curioso) y para variar, en el tiempo que nosotros comimos, cambiaron nuestros "compañeros de barra" al menos 4 veces.

Con la tripa a punto de reventar nos fuimos al hotel (estábamos al lado) a descansar un poco. Nos echamos una mini siesta y volvimos a salir.

Era pronto y a Shibuya no queríamos ir hasta por la noche así que nos acercamos a Akihabara a volver a verlo con todas las tiendas abiertas. Fue un acierto tremendo ya que había muchísimo ambiente por la calle y pudimos volver a ver con más tranquilidad algunas tiendas y entrar a otras que se nos habían quedado pendientes. Estuvimos cotilleando por la zona de segunda mano y comprando figuritas en una tienda enorme de manga. Cuando empezó a anochecer cogimos el metro rumbo a Shibuya.

Un rato después llegamos a Shibuya y salimos del metro justo en el famosísimo cruce. Es alucinante que después de llevar 15 días en Japón los neones, las pantallas gigantes, las luces, los edificios y la cantidad de gente sigan sorprendiendo como el primer día.

Puede parece una tontería, pero, entre las ganas que tenía de ir a Shibuya y que era la última noche de nuestro viaje me resultó muy muy emocionante atravesar el cruce. Incluso me emociona acordarme al volver a escribirlo...

Después de cruzar un par de veces haciendo el tonto fuimos a ver la estatua de Hachiko. Es el equivalente tokiota a la madrileña estatdua del Oso y el Madroño, o sea, el lugar donde queda todo el mundo. El problema es que hay tal cantidad de gente que no entiendo cómo se las apañan para encontrarse...

Para el que no sepa de que va o no haya visto la película, la estatua de Hachiko la construyeron por un perro que iba todos los días a esperar a su dueño a la estación. El dueño murió, pero el perro siguió, durante los siguientes 10 años, acudiendo todos los días a esperar a su dueño, aunque hiciera calor, lloviera o nevara... hasta que le llegó su propia muerte. En 1934, un año antes de morir el perro, construyeron la estatua en honor suyo y a la devoción y fidelidad hacia su dueño.

Después subimos al Starbucks que hay en la 1ª planta de uno de los edificios del cruce a ver si teníamos suerte de pillar un sitio con buenas vistas. Lo conseguimos así que nos quedamos a tomar un café. Mirar el cruce es totalmente hipnótico y podrías pasarte allí horas y horas embobado...

Después estuvimos en el centro comercial de ropa para chicas 109, que al parecer es famosísimo en todo Asia, y vienen chicas no solo de Japón (también de Corea, China, etc...) a comprar aquí. Como era sólo de chicas y la moda japonesa no le gusta mucho a Noa vimos un par de tiendas y nos marchamos.

Después fuimos a dar una vuelta por la zona de los "hoteles del amor". Es una zona llena de hoteles en los que las habitaciones se alquilan por horas y suelen estar decoradas con algún tipo en temática. Entramos a la recepción de algunos de ellos y en casi todos se puede reservar y pagar la habitación sin interactuar con nadie, para así preservar tu intimidad. En la entrada suelen tener un panel con cámaras en cada habitación. Las habitaciones ocupadas tienen la cámara apagada y en las libres puedes ver cómo es la habitación.

Para terminar el día nos fuimos a cenar a la zona Center Gai, que es la zona con más ambiente de Shibuya. No habíamos comido casi nada de carne en todo el viaje, así que tras mirar en varios sitios nos decidimos por cenar en un restaurante de carne a la parrilla en el que vimos que había muchos jóvenes japoneses haciendo cola. No hablaban nada de inglés, así que entre señas, dibujos y 4 palabras en japonés conseguimos pedir algo que no sabemos muy bien lo que era. Consistía en una especie de rejilla con carne, salsas, sopa de miso, arroz y alguna cosa más. La carne no sabíamos de qué era y no estaba nada rica... estaba dura y poco sabrosa. Al menos, como casi toda la comida en Japón, no fue nada caro.

Dimos otro paseo para comprarnos una "crepe cucurucho" de postre y bajar la comida y nos volvimos hacia el hotel, muy contentos por el día tan bueno que habíamos pasado pero también tristes por ser nuestra última noche en Japón.

Continuará...

jueves, 10 de diciembre de 2009

Japon Dia 14: Tokyo - Tsukiji y Odaiba

Hoy teníamos pensado madrugar mucho para ver la subasta de atunes en la lonja de pescado (Tsukiji) de Tokyo, que es la lonja más grande del mundo. Por suerte, el día anterior vimos en internet que durante los últimos días del año, los de mayor trabajo en la lonja, habían decidido cerrar el acceso a la subasta a no profesionales. Aún así nos decidimos a visitar la lonja, eso si, madrugando un poco menos.

Cuando nos asomamos por la ventana nos dimos cuenta de que estaba diluviando. La verdad es que tuvimos suerte porque en Japón llueve muchísimo y a nosotros sólo nos llovió 2 días en todo el viaje... Entre el madrugón, la lluvia y el cierre de la subasta salimos del hotel bastante desilusionados.

Un rato después llegamos a Tsukiji y aquello es un mercado totalmente descomunal, llenísimo de gente trabajando y con camiones, furgonetas y motocarros circulando en todas direcciones montando un caos monumental. Entre la lluvia, el agobio y que no encontrábamos la lonja estuvimos a punto de volvernos al hotel... pero tuvimos suerte y conseguimos dar con ella.






Al final mereció la pena porque nos pareció un sitio muy curioso y auténtico, y pasamos un buen rato dando vueltas esquivando gente, motocarros y haciendo fotos intentando estorbar lo menos posible. Se nota bastante que no les hace mucha ilusión los turistas cotillas, pero es normal... a mi tampoco me gustaría que viniesen a mi trabajo a estorbarme y a hacerme fotos.





Cuando decidimos que ya habíamos molestado bastante nos acercamos a ver un edificio de "apartamentos cápsula" que hay cerca de Tsukiji y que nos había llamado muchísimo la atención al verlo en internet. Es la Nakagin Capsule Tower que consiste en una columna central distribuidora y un montón de "apartamentos capsula" conectados a la columna. Se construyó en 1972 y a día de hoy tiene aspecto de estar un poco abandonado. No se puede visitar el interior, pero en la planta baja hay una "cápsula piloto" y puede verse su interior desde una ventana. La foto interior la he cogido de wikipedia.






Un rato después volvimos al hotel a desayunar y a cambiarnos de calzado y ropa, ya que nos habíamos calado con la lluvia. Estuvimos un rato pensando qué hacer y decidimos que la mejor opción era pasar el resto del día en Odaiba intentando resguardarnos de la lluvia.

Odaiba es una isla artificial llena de centros comerciales, parques de atracciones y edificios de oficinas a la que sólo se puede acceder mediante un monorail sin conductor muy curioso. También es famosa ya que aquí es donde se grababan los programas de "Humor Amarillo" (Takeshi's Castle). Ir con buen tiempo para poder pasear puede estar muy bien, pero también es una buena opción para días de lluvia, ya que puedes moverte en el monorail y estar más o menos a cubierto dentro de los centros comerciales.

Cuando llegamos a la estación del monorail compramos un billete que permite viajar todo lo que quieras durante un día. Nos pareció muy caro, pero cuesta poco más que 2 viajes, así que pensamos que para no mojarnos mucho era la mejor opción.

El monorail cruza desde Tokyo hasta Odaiba por el Rainbow bridge haciendo un giro de 270º bastante chulo y aparentemente innecesario. Las vistas desde el puente son muy buenas, pero con la niebla, la lluvia y los cristales empañados era muy difícil ver nada. Como no hay conductor, si te das prisa, puedes ir sentado en el lugar que ocuparía el conductor.

En todo japón está prohibido hablar por teléfono en el transporte público y en este monorail vimos una escena bastante curiosa: a un hombre le sonó el teléfono y contestó la llamada, al instante todo el mundo se giró y se quedó mirándole, 5 segundos después un empleado del monorail le echó la bronca y el hombre colgó de inmediato... alucinante.

Una vez en Odaiba lo primero que hicimos fue dar una vuelta por Decks Tokyo Beach y Aqua City, dos centros comerciales. En uno de ellos hay un Starbucks con unas vistas muy buenas del puente y de la bahía de Tokyo... estuvimos allí un buen rato tomando un café y disfrutando de las lluviosas vistas.



Una de las cosas que más nos gustó fue una tienda del estudio Ghibli en la que tenían un gatobus bastante grande y gracioso. Habíamos visto más tiendas de Ghibli pero ninguna con tantas cosas como esta... compramos un par de cosas y nos regalaron un origami de Totoro muy mono.

También estuvimos en un parque de atracciones cubierto con todo tipo de máquinas recreativas.
Es alucinante la cantidad de máquinas de todo tipo que tienen... había incluso un mini campo de baseball, con un lanzador de bolas virtual.

Después estuvimos en el edificio de Fuji TV, que es bastante chulo por fuera, pero por dentro no nos pareció especialmente divertido. No subimos a la bola, era muy caro y hacía un día tan malo que no se iban a disfrutar las vistas en condiciones.



Después fuimos a Venus Fort, un outlet donde casi todo lo que tenian era de marcas japonesas raras y no nos gustaba casi nada de lo que vendian. Había estado cerrado un tiempo y hoy lo re-abrían, así que estaba petadísimo de gente... El techo del centro comercial tiene una proyección y va cambiando de color simulando la luz del cielo en el exterior. Nos intentaron hacer un par de preguntas para un programa de televisión, pero nos dió vergüenza, y aunque el cámara estuvo un rato intentando convencernos (en plan muy simpático) al final conseguimos escaquearnos.

Cuando nos aburrimos de las tiendas nos acercamos a Toyota Mega Web, una especie de parque temático de Toyota, lleno de coches, simuladores de conducción y un museo de ciencia sobre las investigaciones de Toyota. Tenían varios robots... uno de ellos capaz de caminar y de tocar la trompeta, lo malo es que era un poco tarde y ya no hacía más "actuaciones" hasta el día siguiente. Los robots también tienen derecho a descansar, ¿no?

Nos entró hambre y volvimos a Aqua City, que era donde más restaurantes habíamos visto, y, además, había la típica zona con muchos restaurantes y una zona común para sentarse... así podíamos cenar cada uno comida de un restaurante distinto (McDonlads y yakisoba).

Cuando terminamos de cenar volvimos a coger el monorail y el metro. Un buen rato después llegamos al hotel, más cansados por el madrugón y por la lluvia que por otra cosa.

Aprovecho este post que es un poco más corto que los demás para poner algunas fotos de careteles que fuimos viendo durante el viaje. Viendo estos carteles te preguntas si los japoneses son muy listos, muy tontos o monos amaestrados...

[foto carteles]

Continuará...

martes, 8 de diciembre de 2009

Japon Dia 12: Tokyo - Palacio Imperial, Ginza, Midtown y Roppongi

El día anterior era el último con JR Pass activo, y ya habíamos aprovechado para hacer todas las excursiones que queríamos mientras estaba vigente, así que durante los 4 días que nos quedaban nos íbamos a dedicar a ver todo lo que pudiéramos de Tokyo.

No teníamos muy claro lo que nos daría tiempo a ver hoy, pero finalmente el recorrido fue: Palacio Imperial, Ginza, Torre de Tokyo, Midtown, Roppongi y, por último, el edifico Caretta Shiodome.


El día estaba un poco gris, y hacía bastante frío, pero no llovía así que decidimos que era un buen día para ver el Palacio Imperial (por fuera, no se puede entrar) y sus jardines.

Como todos los días, fuimos andando hasta la parada de metro y allí compramos un bono para todo el día en la línea de Metro pública. En Tokyo hay 2 compañías de metro diferentes: Tokyo Metro (pública) y Toei (privada). Existen pases diarios para cada una de ellas o uno combinado para las 2 (bastante caro). Tokyo Metro es la red más extensa (9 líneas), pero Toei tiene algunas líneas (4) muy útiles ya que hacen recorridos no cubiertos por Metro. Como la pela es la pela decidimos comprar el pase diario de Tokyo Metro (el más barato, 710 yen), aunque esto implicaría dar algún rodeo.

Nuestro primer destino fue el Palacio Imperial y el parque Kitanomaru. No está permitido el acceso al palacio, pero el exterior y el parque que lo rodea merecen bastante la pena. Es curioso ver un parque tan grande rodeado de edificios en medio de Tokyo.

Hicimos el recorrido sugerido en Tokyo Walks y la verdad es que nos gustó más de lo esperado.

Empezamos por la Explanada Imperial, donde nos resultó curioso la cantidad de gente que pasaba corriendo. Hay zonas bastante amplias peatonales y la maratón de Tokyo pasa por aquí, así que supongo que por eso viene aquí a correr la gente.


Después nos acercamos al puente Nijubashi que es la entrada a la parte interna del palacio y, no sé muy bien por qué, estaba lleno de japoneses haciéndose fotos (más fotos de lo normal, quiero decir...). No íbamos a ser los únicos sin foto, así que nos metimos cuando pudimos y nos hicimos una :-D

Lo siguiente que hicimos fue entrar a los jardines del Palacio Imperial (Higashi Gyoen, gratis) por la puerta Otemon. La entrada es gratis, pero te entregan una ficha/tarjeta que hay que devolver a la salida, para llevar la cuenta de la gente que hay dentro y estar seguros de que cuando cierran no se ha quedado dentro nadie.

En la oficina de información aprovechamos para ir al servicio y tomar unas latas de caf (está riquísimo, vaya vicio...). En Japón, además de miles de máquinas expendedoras, hay cientos de cuartos de baño por todas partes, gratis y totalmente impolutos. La verdad es que se agradece... y mucho.

Una vez vistos los jardines nos acercamos a curiosear el Budokan, un pabellón deportivo enorme construido para las olimpiadas de Tokyo construido en estilo japonés y que suele albergar competiciones y exhibiciones de todo tipo, sobre todo de artes marciales. Solo pudimos verlo por fuera y echar un par de fotos.


Con esto dimos por vista la zona y pusimos rumo a nuestro siguiente destino: Ginza. La planificación para hoy no la teníamos demasiado clara así quemas o menos consistió en ir viendo sobre la marcha cual era el destino con mejor combinación de metro desde donde estuviéramos.

Ginza es un distrito de tiendas (algunas más caras y otras menos caras), restaurantes y entretenimiento en general. No es una zona en la que tuvieramos especial interés, pero no queríamos irnos de Tokyo sin al menos dar un paseo por esta zona.

Básicamente lo único que hicimos fué recorrer la calle Harumi Dori parando en algunas cosas que nos llamaron la atención. Por ejemplo el edificio de Sony, donde se pueden ver sus últimas novedades y algunos prototipos, Nissan Gallery, un pequeño show room con un par de coches, Uniqlo, una cadena de tiendas de ropa que me recordaba mucho a H&M, y por último estuvimos viendo la fachada del teatro Kabukiza.



Ya teníamos hambre así que nos pusimos a buscar algún sitio de comer. Por esta zona hay muchos restaurantes de sushi (realmente es el único sitio de Japón en el que hayamos visto muchos restaurantes de sushi juntos) debido a que no muy lejos de aquí está el mercado Tsukiji donde se encuentra la lonja de Tokyo. No queríamos sushi, así que nos metimos en un restaurante de "currelas" donde comimos un menú consistente en ramen y donburi. El pedido se hacía en una máquina con botones en japonés y luego se llevaba a una especie de autoservicio donde te servían en una bandeja. La mujer nos preguntó un par de cosas: "hoto!? hoto!?", nos gritaba... nosotros pusimos cara de poker, y finalmente nos puso lo que le dio la gana... cosa que tampoco nos importó mucho. Luego viendo lo que comía la gente nos dimos cuenta de que nos preguntaba si queríamos los tallarines fríos o calientes ("hot" en inglés).

La gente que venía a comer a este sitio, más que comer, devoraba la comida... en general los japoneses come muy rápido, pero en este sitio era exagerado. Comían de pié sin ni siquiera quitarse el abrigo, así que la rotación de gente en el restaurante era enorme... supongo que por eso la comida estaba tan rica y barata. Nos sentamos a comer en una zona de barra con banquetas y en lo que nosotros comimos cambiaron nuestros compañeros de barra 3 o 4 veces... flipante.

Con la tripa llena decidimos que ya era el momento de seguir con el recorrido. No teníamos pensado visitar la torre de Tokyo, pero viendo el mapa de metro nos pillaba más o menos de paso, así que nos animamos a acercarnos aunque solo fuera a verla desde abajo.


Una vez vista pusimos rumbo al cruce Roppongi, desde donde recorreríamos las 2 últimas zonas del día, Midtown y Roppongi Hills, dos micro ciudades futuristas donde se integran viviendas, oficinas, comercios, restauración y entretenimiento.


Desde el cruce Roppongi fuimos andando hasta Tokyo Midtoen. El edificio principal de esta micro ciudad es el más alto de Tokyo y se ha convertido en una zona de referencia, haciendo que muchas empresas hayan movido aquí sus oficinas, como por ejemplo Konami o Yahoo Japan.


En la parte baja de los edificios hay un centro comercial bastante pijo. La verdad es que los centros comerciales japoneses no nos han gustado demasiado... hay muchas tiendas de tecnología, cosas frikis y curiosas, pero en general nos han parecido caros y un poco aburridos. En este centro comercial nos llamó la atención una especie de tienda bastante grande donde impartían cursos de cocina, y, a través de las cristaleras, se podía ver a la gente haciendo prácticas...

En la parte exterior hay varios jardines, esculturas, un museo y un centro de arte.


Una vez visto Midtown volvimos andando hasta el cruce Roppongi y siguiendo otro poco enseguida llegamos a Roppongi Hills, otra microciudad futurista, un poco más antigua que Midtown. Aquí hay apartamentos de lujo, oficinas, un cine, un hotel, bares y restaurantes, un estudio de TV, jardines, etc...

En lo alto de la Mori Tower (54 plantas) hay un mirador, pero es bastante caro así que decidimos no subir, ya que teníamos previsto finalizar el día en otro rascacielos de acceso gratuito. En la parte baja hay una de las arañas de Louise Bourgeois que ya habíamos visto en otros sitios como en el Guggenheim de Bilbao, TATE de Londres o Louvre en Paris... Como su propio nombre indica Roppongi Hills está construido en una colina, así que incluso desde la base del edificio hay unas vistas bastante buenas de Tokyo.


También estuvimos viendo el estudio de TV Asahi, que tiene una tienda/museo de Doraemon que me hacía mucha ilusión visitar. Todo era carísimo, peor aún así compramos un par de chorradas.



Volvimos andando al cruce Roppongi de nuevo y cogimos el metro en dirección a la última visita del día: el edificio Caretta Shiodome. No es de los más altos de Tokyo, pero tiene un ascensor panorámico gratuito con unas vistas alucinantes. En la parte más alta tiene 2 plantas llenas de restaurantes con muy buena pinta y algunos no nos parecieron excesivamente caros.




Después de las estupendas vistas y de la vertiginosa subida y bajada en el ascensor nos fuimos de vuelta al hotel, muy cansados, pero satisfechos por la cantidad de cosas que habíamos podido disfrutar en un solo día.

Continuará...

lunes, 7 de diciembre de 2009

Japon Dia 11: Nikko

Era el último día en que teníamos el JR Pass activo, así que aunque estábamos en Tokyo íbamos a volver a utilizarlo para hacer la última excursión. Hoy tocaba visitar Nikko, a 140km, y por la tarde/noche dar una vuelta por algún barrio de Tokyo.


Como de costumbre nos levantamos más o menos pronto y desayunamos en el buffet del hotel. Todo el mundo madruga mucho, tanto turistas como autóctonos, así que siempre había bastante gente en el desayuno.

Para llegar a Nikko teníamos que llegar a Ueno, coger un Shinkansen hasta Utsonomiya, y desde aquí la JR Nikko Line hasta Nikko.

No teníamos reserva para el shinkansen, pero no había problema ya que era de 2 plantas (flipante!!) y había mucho sitio libre. El problema fue que cuando ya estábamos sentados tan tranquilos dijeron por megafonía que a mitad del camino el tren se partía en 2 y la mitad de los vagones seguían en una dirección y la otra mitad en otra... y no sabíamos cual era nuestra dirección!!! Nos pusimos a buscar al revisor y encontramos a uno en un cubículo que no hablaba ni papa de inglés, al final con gestos y 4 palabras en japonés conseguimos enterarnos de que el tren se partía pero DESPUÉS de nuestra parada, así que cualquier vagón nos servía.

Una vez llegamos a Utsonomiya nos hicimos con un horario en el que venían los trenes de vuelta desde Nikko y las combinaciones con los Shinkansen para Tokyo, para así elegir bien el tren de vuelta y no tener que esperar demasiado.

El tren de Nikko es lento, hace muchas paradas y tarda un montón, además el asiento tenía calefacción por lo que decidimos hacer lo mismo que hacen todos los japoneses cuando van en tren o metro: dormir.



Un rato después llegamos a nuestro destino. Nikko (literalmente ‘luz del sol’) se encuentra rodeado de montañas (fue lo primero que nos llamó la atención) y los santuarios y recintos sagrados que posee hacen que sea un lugar muy turístico y visitado y la mejor y más típica excursión de 1 día desde Tokyo. Los monumentos más importantes de Nikko son: el puente Shinkyo, templo Rinnoji, santuarios Toshogu y Futarasan, y Taiyuinbyo. Hay un pase combinado (1000 yen) para visitarlos todos.

Los santuarios y templos están situados a unos 40 minutos andando de la estación, y hay un autobús, pero como llevábamos mucho tiempo sentados preferimos ir andando. Hacía muchísimo frío, pero por lo menos el cielo estaba despejado, así que al sol no se estaba mal del todo. Tras una breve parada en la oficina de turismo para coger algún plano e ir al servicio llegamos al puente y al comienzo del parque.


Seguimos el mapa y subimos una buena cuesta adentrándonos en la montaña y lo primero que encontramos fue el templo Rinnoji donde compramos el pase combinado. Es curioso por que es de color rojo y normalmente los templos no son de color rojo (sólo los santuarios). También nos fijamos en que el estilo era bastante distinto a lo visto hasta ahora, y más adelante esto se acentuaría más todavía. El pabellón principal alberga varias estatuas de Kannon pero no se podían hacer fotos.


Seguimos hacia el santuario Toshogu pasando por delante de una pagoda que tampoco tenía nada que ver con las que habíamos visto hasta ahora. Resulta que todas las construcciones de Nikko tienen muchísima influencia China, y parecen más templos/santuarios chinos (como los que habíamos podido ver en chinatown de Yokohama) que japoneses. En el resto de edificios del santuario la influencia china se nota más todavía. Los edifícios tienen muchísimos colores y están llenos de tallados y figuras, además el santuario está metido dentro del bosque lo que le da un ambiente aún mejor.


Es especialmente famosa la escultura de los tres monos sabios, aunque había otras también bastante curiosas.


También es curioso el hall del dragón llorador, o algo así, que consiste en una sala con una acústica especial y un dragón pintado en el techo. Entras, descalzo, por supuesto, y mientras te mueres de frío un japo te cuenta una historia de la que evidentemente no te enteras de nada y luego golpea unos palos. Primero lo hace en un sitio y después justo debajo de la cabeza del dragón... se supone que así se oye rugir al dragón. Yo simplemente lo oía más fuerte, y creo que era por que golpeaba los palos más fuerte, no por la acústica, pero aún así tuvo su gracia...

Después nos acercamos al santuario Futarasan. Este es menos novedoso y más parecido a los que ya habíamos visto, pero también nos gustó bastante por lo bonito que es el enclave.
Y por último visitamos el Taiyuinbyo, que es muy parecido al santuario Toshogu pero más pequeño y aún más metido en el bosque. Son bastante curiosos los guardianes de la puerta, que, aunque los habíamos visto más grandes, tienen mucho colorido y detalles. Parecen sacados de un episodio de Bola de Dragón, a que si?


Ya habíamos visto todo y teníamos frío y hambre, así que nos fuimos a comer al típico sitio que va casi todo el mundo en Nikko ya que lo recomiendan en todos los foros y en la LP: Hippari Dako. En la puerta puede leerse un cartel en castellano que dice: "Comida deliciosa". Pedimos el típico plato combinado de arroz, yakisoba y yakitori y una tempura de vegetales. Y me temo que tengo que discrepar, ya que todo el mundo dice que la comida está riquísima y a mi me pareció que los yakisoba estaban un poco pasados y la tempura normalita. Aún así salimos bastante contentos ya que el sitio es bastante original y me recordó un poco "al bar del Beni" en Madrid, ya que tiene todas las paredes completamente forradas con notitas que han ido dejando miles de turistas satisfechos.


Como nos quedaba tiempo nos dimos una pequeña caminata hasta el abismo de Kanmangafuchi, que apenas tiene indicaciones, así que hay que llevar un mapa y un poco de imaginación para conseguir llegar. El abismo no es tal abismo, si no una garganta un poco profunda, es parecido al Manzanares en la Pedriza. Eso sí traía mucha agua así que entre el bosque, las cascadas y las estatuas el ambiente era de película. Además estábamos completamente solos por lo que el paseo mereció la pena. Las estatuas son estatuas protectoras de Jizo, y dice la leyenda que son incontables, y por eso una de ellas sonríe riéndose de los viajeros que intenten contarlas.


Cada vez hacía más frío ya que dentro del bosque casi no llegaban los rayos del sol, así que decidimos volvernos. Mientras volvíamos nos cruzamos con una pareja de occidentales que iban en taxi.

Volvimos andando hasta la estación, cogimos de nuevo el tren lentiiiisimo y lleno de niños que salían del colegio, nos dimos una carrerita en Utsonomiya para coger el Shinkansen y un rato después llegamos al hotel.

Como era un poco pronto estuvimos descansando un rato y volvimos a salir a dar una vuelta y a cenar. Teníamos Akihabara al lado así que pensamos que era buena idea acercarnos para dar una vuelta por las tiendas.

Akihabara es el barrio de las tiendas de manga y electrónica por excelencia, de hecho también se le conoce como "Electric Town". Está plagado de tiendas de todo tipo y venden desde consolas clásicas de segunda mano hasta pantallas planas enormes pasando por todos los cacharros electrónicos que te puedas imaginar. También está lleno de auténticos centros comerciales de manga... edificios enteros llenos de figuritas, comics, maquetas, etc...

Cuando llegamos ya era un poco tarde y casi todas las tiendas cierran a las 20:00h, así que no pudimos verlo en todo su explendor como hicimos un par de días más tarde. Estuvimos en Superpotato (3 plantas llenas de consolas y juegos retro), Animate y Comic Taraoana (2 tiendas de 10 plantas de manda y anime) y Yodobashi Camera (uno de los centros comerciales de electrónica más grandes del mundo) que era lo único que quedaba abierto a última hora y donde estuvimos probando varias sillas de masajes :-D

Un rato más tarde nos fuimos al hotel, con muchas ganas (sobre todo yo) de volver a Akiba para poder volver a verlo todo con más calma.

Continuará...




Related Posts with Thumbnails